|
||
| --Usted sufrió un accidente en febrero de 1991. --Así fue. ¿Cómo lo sabe? --Un camión se le echó encima al taxi en el que usted iba. --No. El camión se le cerró al taxi de adelante, en el que yo iba lo quería rebasar por la derecha, el chofer agarró tierra, perdió el control y se estrelló con un poste de la luz. --No fue accidente, fue un atentado. Lo que pasa es que el chofer del camión se confundió, se equivocó y por eso no se mató… Hace unos meses, un individuo sostuvo conmigo este diálogo afuera de Palacio de Gobierno, en Morelia. Me dijo que en aquellos años él fue agente de la Dirección Federal de Seguridad y que me conocía porque a su casa de la colonia Portales, en la Ciudad de México, llegaba GUIA por correo, que su esposa era de Jaripo y tenía una suscripción. Que él acababa de salir de la cárcel donde había purgado una condena de casi 15 años por delitos contra la salud. No me dijo más. Me dejó perplejo. En efecto, el 11 de febrero de 1991, poco después de las 6 de la mañana, el taxi número 24 de la Central de Autobuses que yo había abordado, chocó contra un poste de la luz en el entronque con Av. Del Bosque, donde ahora hay un semáforo, y que es una entrada al fraccionamiento Las Fuentes. En cuanto lo supo, don Pepe Alvarez Icaza, por teléfono, me dijo: --Seguro fue un atentado. --No lo creo, Pepe. ¿Cómo podían saber en qué taxi me iba a subir? --Tú no conoces a estos salvajes que nos gobiernan. Pero piensa que Dios metió la mano porque algo espera de ti. No te tocaba. Muchas veces me han venido a la mente las palabras del fundador de CENCOS y las imágenes del accidente. En mi tobillo derecho aún es visible la enorme cicatriz y el hueco que me dejó la lesión del percance. Mientras convalecía del accidente y esperaba la recuperación de tejidos para una operación en la que me harían un trasplante, fue asesinado en Vista Hermosa Angel Mendoza Juárez, quien era secretario del ayuntamiento perredista de ese municipio. Después de homicidio de Angel, por todo Michoacán fueron asesinados cientos de opositores al gobierno de Carlos Salinas. En estas páginas dimos cuenta de la represión desatada particularmente contra los seguidores del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, cuyo pecado fue competir con el referido Salinas y ganarle en las urnas. Porque el de 1988 sí fue un fraude de estado, en el que todo el peso del gobierno se utilizó para impedir que el candidato del PRI perdiera las elecciones de ese 6 de julio de 1988 en que se le “cayó el sistema” al secretario de Gobernación Manuel Bartlett. Eran los últimos coletazos del dinosaurio herido que se resistía a desaparecer del acontecer político de este país. Durante estos 16 años que han transcurrido desde ese parteaguas de mi vida, he vivido momentos realmente extraordinarios. En lo personal he visto crecer y madurar a mis hijas, gané un premio estatal de periodismo, publiqué un libro (editado por Trillas) que actualmente se utiliza como texto en varias universidades, cursé una maestría (cuya tesis de grado aún no presento). Los diplomados que he impartido a los gremios periodísticos de Morelia, Zamora, Uruapan, Pátzcuaro y Zitácuaro me han permitido compartir conocimientos y experiencias con colegas a los que hoy estimo y, de alguna manera, contribuir en la profesionalización de los medios de comunicación de Michoacán. Pero lo más extraordinario es que como país hemos logrado sacudirnos el régimen autoritario, antidemocrático, incivilizado que nos gobernó por lo menos durante todo el siglo XX. La democratización se ha consolidado poco a poco desde que el PRI perdió el control del Congreso en 1997, luego con el triunfo en las elecciones federales del 2000, 2003 y 2006, las estatales del 2001 y 2004. El viejo PRI se niega a morir pero ya no es un peligro para México. El nuevo PRI, para sobrevivir, tiene que volverse democrático y eficiente. Zamora nuevamente pone la muestra. Hoy, 11 de febrero, festejo lo que he llamado mi cumpleaños alterno o el aniversario de mi segunda oportunidad. ¡Cómo me han tocado las palabras de Felipe Calderón, el pasado 5 de febrero: “Nunca más un gobierno por encima de la ley ni una dictadura fundada en la fuerza”… ¡Salud! |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||